Pequeño
documental con vistas aéreas de Córdoba, Medina Azahara, de
la serie 'Andalucía es de cine', dirigido por Manuel Gutiérrez Aragón y
Juán Lebrón y producido por éste último en Londres, con textos de José
Manuel Caballero Bonald narrados por Juan Luis Galiardo.
21 agosto 2015
Córdoba II
Pequeño documental con vistas aéreas de Córdoba, Vega del Guadalquivir, de
la serie 'Andalucía es de cine', dirigido por Manuel Gutiérrez Aragón y
Juán Lebrón y producido por éste último en Londres, con textos de José
Manuel Caballero Bonald narrados por Juan Luis Galiardo.
la serie 'Andalucía es de cine', dirigido por Manuel Gutiérrez Aragón y
Juán Lebrón y producido por éste último en Londres, con textos de José
Manuel Caballero Bonald narrados por Juan Luis Galiardo.
Córdoba I
Pequeño documental con vistas aéreas de Córdoba, Vega del Guadalquivir, de
la serie 'Andalucía es de cine', dirigido por Manuel Gutiérrez Aragón y
Juán Lebrón y producido por éste último en Londres, con textos de José
Manuel Caballero Bonald narrados por Juan Luis Galiardo.
la serie 'Andalucía es de cine', dirigido por Manuel Gutiérrez Aragón y
Juán Lebrón y producido por éste último en Londres, con textos de José
Manuel Caballero Bonald narrados por Juan Luis Galiardo.
Montilla
Pequeño
documental con vistas aéreas de Montilla, Córdoba, Campiña cordobesa, de
la serie 'Andalucía es de cine', dirigido por Manuel Gutiérrez Aragón y
Juán L ebrón y producido por éste último en Londres, con textos de José
Manuel Caballero Bonald narrados por Juan Luis Galiardo.
Priego de Córdoba
Pequeño
documental con vistas aéreas de Priego de Córdoba, Córdoba, Subbética cordobesa, de
la serie 'Andalucía es de cine', dirigido por Manuel Gutiérrez Aragón y
Juán Lebrón y producido por éste último en Londres, con textos de José
Manuel Caballero Bonald narrados por Juan Luis Galiardo.
Cabra
Pequeño
documental con vistas aéreas de Cabra, Córdoba, Subbética cordobesa, de
la serie 'Andalucía es de cine', dirigido por Manuel Gutiérrez Aragón y
Juán Lebrón y producido por éste último en Londres, con textos de José
Manuel Caballero Bonald narrados por Juan Luis Galiardo.
Puerta del Puente
| Puerta del Puente, mal llamada Arco del Triunfo |
Puerta del
Puente o Arco del Triunfo.
La
Puerta del Puente, también conocida en Córdoba como Arco del
Triunfo, es un monumento conmemorativo situado frente al puente
Romano y que era entrada a la ciudad por su parte sur.
Remodelada
en el año 2007 y su entorno en el año 2011, su construcción fue
llevada a cabo para festejar la llegada del rey Felipe II a Córdoba.
La actual Puerta del Puente se sitúa en un enclave donde antaño
también se localizaron puertas romanas así como musulmana (Bab
Alqantara, Bab al Wadi, Bab al Yazira o Bab al Sura).
En
época romana unía la ciudad con el Puente Romano y la Via Augusta.
En el siglo XVI, el ayuntamiento decidió dotar a la ciudad de una
mejor puerta debido al estado en que se encontraba la que se existía
desde hacía siglos. De esta manera el 18 de febrero de 1572 el
ayuntamiento del Corregidor Licenciado Arteaga acuerda construir la
Puerta del Puente. Los motivos esgrimidos fueron principalmente que
era una de las puertas más principales de la ciudad, (era por tanto
la que recibía más trasiego de personas y aprovisionamientos), y la
necesidad de agrandarla y embellecerla. Los motivos renancentistas en
la construcción de la puerta, fueron fuertes entre las autoridades
de la ciudad, debido al interés por adecentar en su medida la
ciudad.
La
Puerta del Puente la comienza Francisco de Montalbán aunque pocos
meses después es Hernán Ruiz III el que se hace cargo de la obra,
debido a la duda que el diseño que cobraba la puerta fuera diferente
al esperado. De esta manera la Puerta casi triplicó el presupuesto
inicial (de 1.400 a 3.100 ducados). Sin embargo, parece ser que la
obra quedó parada durante un cierto tiempo en su inicio hasta
prácticamente cuatro años después, hasta el año 1576, donde
Hernán Ruiz continuó con su trabajo. Sin embargo, debido
posiblemente al endeudamiento del ayuntamiento y la falta de fondos,
la misma quedó inconclusa.
La
Puerta del Puente, antes de las obras de 2005 Liberada de las
construcciones adyacentes en 1912, se reconstruyó en 1928, durante
el mandato del alcalde José Sanz Noguer, y a manera de puerta
conmemorativa (durante unos años se llamó Arco del Triunfo),
repitiéndose por el lado interior la parte exterior.
A
finales de los 50 se rebajó el nivel del terreno circundante hasta
recuperar la rasante original. A principios del siglo XXI, se procede
a una primera limpieza de la Puerta del Puente, además que se
realizan unas catas arqueológicos en el subsuelo de la misma. Por
otra parte en el año 2005, comienzan las obras de remodelación
completa de la Puerta del Puente, dirigidas por el arquitecto
cordobés Juan Cuenca Montilla. Estas se terminan a principios del
año 2007, procediéndose a su reapertura como espacio de exposición
de la ciudad y como mirador hacia el río.
| Puente Romano visto desde la Puerta del Puente |
Paseo de la Ribera
| Puente Romano desde Paseo de la Ribera |
Paseo de la Ribera
El
Paseo de la Ribera de Córdoba (España) es un avenida peatonal que
se encuentra sobre la muralla de encauzamiento del río Guadalquivir
en su margen derecha a su paso por el núcleo antiguo de la ciudad,
cuya calzada formaba parte de la carretera nacional N-IV hasta su
circunvalación.
El
Paseo de la Ribera comienza en la plaza de la Cruz del Rastro y
termina en la Ronda de los Mártires. Tiene en su vertiente norte la
calle Enrique Romero de Torres, la calle Consolación así como la
calle Noques.
Es
llamada Ribera en el plano de 1851, aunque hasta entonces era
conocido como Ribera de Curtidores por los muchos establecimientos de
este oficio que existía en el barrio. Fue durante parte del siglo
XIX y del siglo XX un gran paseo para los cordobeses en las tardes de
verano, por su cercanía al río. Conoció la Iglesia de San Nicolás
de la Ajerquía, cuyo solar aún mantiene una de las puertas de
entrada particulares.
Asimismo
es de destacar que en la calle Enrique Romero de Torres, construida a
principios del siglo XX, se celebraba la feria del ganado de la plaza
del Potro. Un callejón unía ésta con el paseo de la Ribera, dando
forma a un edificio donde se situaba una casa de mancebía así como
el Mesón de la Madera.
Construido
a principios del siglo I d.C., durante la época romana, sobre el río
Guadalquivir (probablemente sustituyendo a uno más primitivo de
madera), tiene una longitud de unos 331 metros y está compuesto por
16 arcos de los 17 que había originalmente. Fue un importante medio
de entrada a la ciudad desde la zona sur de la península Ibérica
por ser el único punto para cruzar el rio sin utilizar ningún tipo
de embarcación. Probablemente la Vía
Augusta que iba desde Roma hasta Cádiz pasaba por él.
Desde
la época de la Reconquista encontramos en un extremo la torre
defensiva de la Torre
de la Calahorra y en el otro la Puerta
del Puente, realizado por orden de Felipe
II por el arquitecto Hernán
Ruiz III en 1572.
En el mismo podemos encontrar la escultura de San
Rafael del Puente Romano, que data de 1651,
obra del escultor Bernabé
Gómez del Río.
En
siglos recientes, el Puente Romano se convirtió en el acceso de
entrada a la ciudad para los viajeros que acudían desde el sur de la
ciudad. No en vano, se situaba al final del puente en la Puerta
del Puente, el fielato sur de la ciudad (Oficina a la entrada de
las poblaciones en la cual se pagaban los derechos de consumo).
Además, el Puente Romano fue parte integrante de la Nacional IV,
siendo atravesado por aquellos viajeros que bajaban desde el centro
de España hacia la zona sur, siguiendo su uso como vía de
transporte hasta el 1
de mayo de 2004
cuando se cierra al tráfico de forma definitiva.
Reformas
| Torre de la Calahorra. Era la entrada a Córdoba desde el Sur |
A
lo largo de su historia ha sufrido numerosas reconstrucciones,
principalmente una en la época califal, una después de la
reconquista otra a principios del siglo
XX. Estos arreglos fueron más de carácter estético que
estructurales. De hecho, sólo el arco número 14 y número 15
(comenzando a contar desde la Puerta
del Puente) son originales. Ramírez de Arellano comenta lo
siguiente:
Durante
estos siglos se han hecho nuevos diferentes arcos en tiempo de
don Pedro el Cruel, de los Reyes Católicos, en el siglo XVII y
en el XVIII, en que le compusieron también los trozos de
murallas que lo entiban a la salida del mismo. En 1702 se
hicieron los dos últimos arcos bajo la dirección de Tomás
Ortega y Francisco Agustín; en 1703 se solaron varios arcos,
entre ellos el real, vulgarmente hondo, siendo corregidor don
Francisco Antonio Salcedo y Aguirre, que cuidó mucho de esta
obra; otro arco se reedificó en 1705, y por último, en 1780, el
ingeniero don Bernardo Otero le hizo nuevos los pretiles o
antepechos.
El
9 de enero
de 2008
termina la última reforma del puente hasta la fecha, y una de las
más radicales y que más polémica levantó. Dirigida por el
arquitecto cordobés Juan
Cuenca Montilla, la restauración no estuvo exenta de polémica
debido al carácter ambicioso del proyecto que quiso devolver al
puente un aspecto lo más parecido posible al original. Para ello, se
limpiaron los tajamares, se descubrieron los sillares originales, se
sustituyó el adoquinado por un suelo liso de granito y se rehabilitó
una hornacina existente dedicada a San
Acisclo y Santa
Victoria. Igualmente, se recuperó el nivel original del extremo
norte del puente, enrasado con la Puerta
del Puente y el Paseo
de la Ribera.
| Puente Romano en su tramo central |
Elementos
ornamentales
Debido
a las continuas reformas que se han venido llevando a cabo en el
Puente Romano durante los años de historia del puente, se desconocen
muchos de los elementos ornamentales que se tuvieron a lo largo de la
historia. Sin embargo, sí es posible detallar algunos de los
elementos existentes desde el siglo XIX y siglo XX.
Es
de destacar el San
Rafael del Puente Romano, estatua de San Rafael que data de 1651
y que se encuentra en el centro del Puente Romano, la Hornacina
de los Patrones, el pretil así como los bancos
Como
nota anecdótica en el año 2002
y con motivo del rodaje de la película Carmen, se cambian las
farolas existentes por otras iguales aunque de distinto material.
| Torre de la Calahorra: Nivel superior almenado |
Entorno
El
entorno del Puente Romano mantiene una singularidad destacable. El
Puente Romano se encuentra enclavado dentor del Sotos
de la Albolafia, junto a un conjunto de molinos entre los que
destacan, el también recientemente reformado Molino
de San Antonio, así como la conocida albolafia
o molino de agua, que es el que aparece en el escudo de la ciudad.
| Promesa de amor eterno |
Plaza del Potro
Plaza
del Potro
La Plaza del Potro es una de las más
representativas de la ciudad de Córdoba (España), situada en el
barrio de San Francisco-Ribera.
En el centro de la misma se encuentra la
fuente del Potro cuyo remate es la figura de un potro que levanta sus
manos sujetando un cartel con el escudo de la ciudad. Esta fuente de
estilo renacentista data del año 1577, y el potro con el que está
rematada da su nombre a la plaza. En el Siglo de Oro era lugar de
encuentro de los pícaros y maleantes de la ciudad. Hasta 1847 estuvo
situada en el lado opuesto de la plaza al que hoy ocupa.
Se encuentra también en esta plaza la
famosa Posada del Potro, citada por Cervantes en El Quijote, además
del Museo de Bellas Artes local y el Museo Julio Romero de Torres.
Originariamente,
la plaza era de planta cuadrada y se encontraba rodeada de edificios
por sus cuatro costados.1
A principios del siglo
XV, al fundarse el Hospital
de la Caridad varió la forma de la plaza, disminuyendo sus
dimensiones de un modo considerable.2
1
En
1577 se construyó
la fuente del Potro, durante el mandato del corregidor Garci Suárez
de Carvajal. En 1847
la fuente se trasladó desde el otro lado de la plaza hasta el lugar
que ocupa en la actualidad, coronándola con la escultura de un
potro.2
En
la década de
1870, la Posada de la Madera, que se encontraba en el lado sur de
la plaza, es cerrada y expropiada por el ayuntamiento quien la
demolió para así abrir la plaza a la ribera del río.
En
1924 se colocó en
esta plaza el triunfo
de San Rafael, trasladado desde la plaza del Ángel.
En
1964 una réplica de la escultura ecuestre fue regalada a Jerez,
con motivo del hermanamiento de las dos ciudades. Dicha réplica se
encuentra en la Plazuela
de Belén de la ciudad jerezana.
El
duende de Julio Romero, en Rincones de Córdoba con encanto, de
Francisco
Solano Márquez (2003, Diario
Córdoba).
La
antigua posada
del Potro, reconvertida por el Ayuntamiento en recinto cultural,
añora sin duda el madrugador trajín de arrieros, cosarios y
vendedores que dieron vida a la plaza del Potro hasta mediados del
siglo pasado. Y el triunfo de San Rafael, trasplantado aquí en 1924
desde la antigua plaza del Ángel, es como el mascarón de proa de
esta nave urbana varada en remotos sueños de picaresca.
La
plaza se asoma a la Ribera
por la calle dedicada al pintor paisajista y defensor del patrimonio
artístico cordobés Enrique
Romero de Torres (1872-1956), que con el buen tiempo pueblan de
veladores y quitasoles los restaurantes económicos de la zona,
versión moderna de los antiguas posadas desaparecidas. Pero lo más
característico de la plaza, hasta el punto que le da nombre, es la
fuente; la fuente
del Potro.
Para
el escritor costumbrista Ricardo
de Montis la fuente del Potro era “la más artística de todas
y la de mayor renombre por su antigüedad y por el sitio en que se
halla”. Las viejas postales de color sepia la muestran muy
concurrida por gentes del barrio, entre ellas hacendosas mujeres
llenando sus cántaros, para lo que se valían de cañas que
canalizaban hasta la boca de los cántaros el agua de los caños
altos; un ingenioso invento. Hoy el agua de esta fuente ya no es
artículo de primera necesidad, sino lujo del paisaje urbano.
Data
la fuente de 1577,
reinando Felipe II, y la mandó construir el corregidor Garci Suárez
de Carvajal para mejorar el abastecimiento de agua al vecindario.
Inicialmente estuvo en el lado opuesto de la plaza –donde hoy se
halla el triunfo de San Rafael–, y allí permaneció hasta 1847,
en que fue trasladada a su emplazamiento actual.
El recordado erudito Miguel Ángel Orti
Belmonte dejó una precisa descripción: “La fuente del Potro es un
pilón octogonal, con columna disminuida al capitel, taza circular
con una gran piña central, con cuatro cabecitas que son los caños,
y encima un potro con las patas levantadas”, que las peñas
enarbolan como insignia de solapa. Y es que lo más característico
de la fuente es el airoso potro que la corona, que, oscurecido por la
pátina del tiempo, se encarama sobre una piña con cuatro caños,
que vierten sus tímidos chorros sobre una taza circular, que desagua
a su vez sobre el pilón por otros cuatro caños más sonoros; dos
cuartetos de voces acuáticas, cuyo sonido transmite una agradable
sensación de frescor.
Aseguran
algunos eruditos que la plaza del Potro tomó su nombre de un mesón
desaparecido. Y Ramírez
de las Casas-Deza afirma en su Indicador cordobés que se puso el
potro en la fuente “porque en aquel sitio se vendían antiguamente
los potros y mulas”. Es sin duda una de las plazas más literarias
de Córdoba, y tiene a gala haber sido citada en El Quijote, como
recuerda el artístico azulejo colocado en 1917
en la fachada de los museos: “El Príncipe de los Ingenios de
España Miguel de Cervantes Saavedra, de abolengo cordobés, mencionó
este lugar y barrio en la mejor novela del mundo. Varios cordobeses
con amor de paisanos y con veneración de españoles dedican este
humilde recuerdo al insuperable escritor”. Pero para conocer a
fondo esta plaza hay que leer El Potro y su entorno en la Baja Edad
Media, del historiador José
Manuel Escobar Camacho.
Al
margen de la fuente, lo que más hermosea la plaza del Potro es su
peatonalidad, batalla ganada por los vecinos en época del alcalde
Julio
Anguita, lo que permite a la fuente dominar el rectángulo sin
nada que le haga sombra. Junto a ella se extiende la pajiza fachada,
mitad gótica y mitad neogótica, del antiguo hospital
de la Caridad de Nuestro Señor Jesucristo, que atrae a un
incesante goteo de turistas ávidos de descubrir la mujer morena de
mirada sombría y ojos profundos que inmortalizó Julio
Romero de Torres, cuyo duende se pasea por la plaza las noches de
luna llena. En la vertiente opuesta a los museos, las tiendas de
recuerdos tapizan las paredes de colorines, con su oferta de
postales, cerámicas y baratijas.
Templo romano de Córdoba
Martes, 26 de mayo de 2015
Templo romano de Córdoba
La ciudad española de Córdoba posee los restos de un templo romano, que fue descubierto en los años 1950 durante la ampliación del ayuntamiento.1 Se encuentra situado en el ángulo formado por las calles Claudio Marcelo y Capitulares. No es el único templo que tuvo la ciudad, pero sí fue posiblemente el más importante de todos, así como el único conocido por excavación arqueológica. Es un templo pseudoperíptero, hexástilo y de orden corintio de 32 metros de largo por 16 de ancho.
Su construcción se comenzó durante el reinado del emperador Claudio (41-54) y se terminó unos cuarenta años después, durante el reinado del emperador Domiciano (81-96).2 Supuestamente estaba dedicada al culto imperial. Sufrió algunas modificaciones en el siglo II, reformas que parecen coincidir con el cambio de ubicación del foro colonial.
En la zona ya habían sido encontrados elementos arquitectónicos, tales como tambores de columnas, capiteles, etc. todo ello de mármol, por lo que la zona era conocida como los marmolejos. Esta zona de Córdoba pudo constituirse entre el siglo I y el siglo II, como el foro provincial de la Colonia Patricia, título que recibió la ciudad durante la dominación romana.
Samuel de los Santos, entonces director del Museo Arqueológico, y Félix Hernández fueron los directores de la excavación, en 1951. La interpretación de los restos que iban siendo descubiertos fue realizada por el arqueólogo Antonio García Bellido.
La ciudad española de Córdoba posee los restos de un templo romano, que fue descubierto en los años 1950 durante la ampliación del ayuntamiento.1 Se encuentra situado en el ángulo formado por las calles Claudio Marcelo y Capitulares. No es el único templo que tuvo la ciudad, pero sí fue posiblemente el más importante de todos, así como el único conocido por excavación arqueológica. Es un templo pseudoperíptero, hexástilo y de orden corintio de 32 metros de largo por 16 de ancho.
Su construcción se comenzó durante el reinado del emperador Claudio (41-54) y se terminó unos cuarenta años después, durante el reinado del emperador Domiciano (81-96).2 Supuestamente estaba dedicada al culto imperial. Sufrió algunas modificaciones en el siglo II, reformas que parecen coincidir con el cambio de ubicación del foro colonial.
En la zona ya habían sido encontrados elementos arquitectónicos, tales como tambores de columnas, capiteles, etc. todo ello de mármol, por lo que la zona era conocida como los marmolejos. Esta zona de Córdoba pudo constituirse entre el siglo I y el siglo II, como el foro provincial de la Colonia Patricia, título que recibió la ciudad durante la dominación romana.
Samuel de los Santos, entonces director del Museo Arqueológico, y Félix Hernández fueron los directores de la excavación, en 1951. La interpretación de los restos que iban siendo descubiertos fue realizada por el arqueólogo Antonio García Bellido.
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